Monterrey tiene una relación histórica con el automovilismo que va mucho más allá de la afición. El Autódromo Monterrey, los campeonatos nacionales, el talento de pilotos regiomontanos y distintas exhibiciones internacionales han convertido a la ciudad en uno de los puntos más importantes del deporte motor en México.

El Autódromo Monterrey
El circuito ubicado en Apodaca abrió sus puertas en 1970 y con el paso del tiempo se convirtió en sede de competencias de distintas categorías. Su trazado y el óvalo conocido popularmente como “El Frijol” han sido parte de numerosas etapas del automovilismo regional y nacional.
En sus instalaciones han corrido categorías como NASCAR México y Fórmula 4, además de pilotos que desarrollaron buena parte de su carrera en el norte del país.

Monterrey y la Fórmula 1
La Fórmula 1 en México ha tenido como escenario principal a la Ciudad de México, pero Monterrey también ha mantenido una relación cercana con la máxima categoría. Esteban Gutiérrez, originario de la ciudad, llegó a competir en Fórmula 1 después de iniciar su trayectoria en el karting y avanzar por categorías internacionales.
Además, Parque Fundidora recibió una exhibición de Fórmula 1 de Red Bull Racing. Este tipo de eventos mostró el interés de los aficionados regiomontanos y la capacidad de la ciudad para reunir a miles de personas alrededor del deporte motor.

¿Podría existir un Gran Premio en Monterrey?
Organizar una fecha oficial requiere infraestructura homologada, inversión, logística, seguridad, acuerdos comerciales y una operación de gran escala. Por ello, aunque la pasión existe, una carrera oficial implica condiciones muy distintas a las de una exhibición.
Lo que sí permanece es una comunidad automotriz activa, un autódromo con décadas de historia y una ciudad que continúa produciendo pilotos y aficionados. Monterrey mantiene así un lugar relevante dentro del automovilismo mexicano.





